Cuenca canta a la Navidad AÑEJAS SONADAS OLCADES 1
En el Cancionero musical de Castilla-La Mancha de Fernando J. Cabañas varios son los villancicos conquenses publicados a principios del s. XXI.

Cada año, llegadas estas fechas, en templos, salas de conciertos, auditorios, en la intimidad de los hogares o simplemente allá donde la imaginación es capaz de llegar, la música más sentida, alegre y en buena medida también dotada de cierto aire infantil, suena por doquier. Así, obras de compositores inmortales, junto con las de otros que posiblemente pasaron a la eternidad sin ya no solo ser conocidos sino ni siquiera reconocidos, alegran unas festividades especialmente esperadas por muchos dadas las sólidas e incomparables dosis de cariño, sensibilidad, emoción o afecto que a decir de muchos están especialmente vinculadas a ellas. 

Orígenes del villancico

Las canciones de villanos, precursoras de los villancicos, encuentran su origen en la lírica popular medieval, remontándose al siglo XIII como composiciones poético-musicales surgidas en villas o aldeas para narrar eventos cotidianos, fiestas o noticias locales. Dotados de una estructura que cuenta con estribillo y coplas, pasaron posteriormente a centrarse en la Navidad fomentando, antes y después, la cohesión social. 

El villancico de Navidad 

Con el tiempo, el villancico pasa al ámbito religioso adaptándose al calendario litúrgico y especialmente a las celebraciones navideñas. Sus letras versan fundamentalmente en torno al nacimiento de Jesús, la adoración de los pastores o Reyes Magos, así como a motivos de alegría y fraternidad. La transmisión oral siempre fue el medio fundamental para su conservación y difusión, permitiendo que se transmitiesen de generación en generación. Dicha forma de transferencia social favoreció la aparición de múltiples versiones, adaptadas a los más diversos estilos, idiomas o contextos culturales de cada grupo social, lo que convirtió al villancico en reflejo vivo y cambiante de las tradiciones populares.

Noche de paz, noche de amor.

Sin duda hay una canción, esta sí familiar posiblemente en cualquier latitud del orbe, que difunde su dulce júbilo en todos los idiomas: Stille Nacht, heilige Nacht; Silent nightm holy night; Csendes éj, Kegytell éj. Noche de paz, noche de amor es, sin duda, la canción navideña más cantada en todo el mundo. Tras muchas décadas de ignorancia y de devaneos en relación a su paternidad, no hace demasiadas décadas que esta fue esclarecida. Todo apunta a que la letra original fue escrita en alemán, hacia 1816, por el sacerdote austriaco Joseph Mohr, cuando ejercía como vicario en la región de Salzburgo. La música, por su parte, fue compuesta en 1818 por Franz Xaver Gruber, maestro de escuela y organista, a petición del propio Mohr, teniendo lugar su primera interpretación pública en la misa de Nochebuena de ese mismo año, celebrada en la iglesia de San Nicolás, en Oberndorf, cerca de Salzburgo (Austria). En dicha ocasión, el propio Mohr cantó y Gruber le acompañó con una guitarra debido a que, según apuntan las crónicas, el órgano de la iglesia estaba inutilizado.

Noche de paz, noche de amor se difundió internacionalmente durante el siglo XIX y fue traducida a numerosos idiomas, entre ellos el español. La versión más conocida en España procede en gran medida de una traducción realizada en el siglo XIX por Federico Fliedner, aunque las letras actuales suelen mezclar aportaciones de varios traductores.

Cuenca canta a la Navidad AÑEJAS SONADAS OLCADES 2
Pocos son los villancicos conquenses que, rescatados por Restituto Navarro, conocieron el mundo de la edición.

Cuenca y la Navidad; recuperaciones de Restituto Navarro.

La llegada a Cuenca en 1949 de Restituto Navarro hizo que su pasión por el folklore, unida a sus responsabilidades como maestro de capilla del primer templo conquense, diese frutos granados que aún hoy, 50 años después de su fallecimiento, permanecen semi ocultos. Su contacto con jóvenes de ambos sexos de toda la provincia, fundamentalmente a través de la Sección Femenina, el colegio de las siervas de San José, los seises, los seminaristas, etc. le permitió recopilar canciones de los ciclos, tanto vital como anual, procedentes de las más diversas localidades conquenses. Recogidas en cuadernos o transcritas por él mismo a partir de las interpretaciones que de primera mano le llegaron, algunas conocieron su difusión pública a través de actividades convocadas por las entidades para las que trabajó o con las que colaboró. Otras, las menos, fueron transcritas esperando su recuperación pública en una edición que nunca llegó. 

Hoy, con el carácter propio que adquieren aquellos materiales que por primera vez son dados a la luz pública, salen a fin de ser conocidas, al menos algunas de ellas y fundamentalmente en lo que a los textos se refiere. Ojalá que pronto se den las condiciones para que ese rico patrimonio musical conquense, originario de las más diversas localidades que integran esta provincia, vean la luz y puedan ser así definitivamente rescatadas.

Madre, a la puerta
(Villancico popular de Priego)
Madre, a la puerta hay un niño
más hermoso que el sol bello
y dice que tiene frío
que el pobrete viene en cueros.
Anda y dile que entre y se calentará
que en este pueblo ya no hay caridad.
Qué fría es la nieve que cayendo está;
el recién nacido qué frío tendrá.
Vi, vi, vi, vi, visón.
Son, son, son, son, son, son.
No llores mi niño, no llores no más
que ese niño que llora hay que hacerle callar.
En Belén tocan a misa
(Villancico popular de Valeria)
Cantemos con alegría las coplas del nacimiento
del Niño Rey de los reyes y de las almas consuelo.
Bajan los tres Reyes, se corre una estrella
a ver la parida tan hermosa y bella.
Los pastores que supieron que el niño estaba en Belén
tiraron sus garrotillos y empezaron a correr.
El uno lleva pañales, el otro lleva mantillas,
el otro lleva pan tierno para guisar las migas,
para guisar las migas al hijo de Dios eterno.
En Belén tocan a misa
(Villancico popular de Beteta)
Camina la Virgen en su romería
y a San José lleva en su compañía.
Los tiernos amantes no se han de olvidar
antes de las doce a Belén llegar.
En Belén tocan a misa dos horas antes del día;
un ángel la celebraba y una paloma la vía.
Qué fría es la nieve
(Villancico popular de Cañete)
Salí y con nieve para Belén
en compañía de San José
Y era mm mi esposo firme y leal
lo bendijeras en mi portal
qué fría es la la nieve que cayendo está
vaya el pobrecito qué frío tendrá
qué frías la nieve que cayendo está 
vaya el pobrecito cómo llorará.
En el pesebre sobre las pajas
en pobres fajas está mi amor
en el pesebre sobre las pajas
en pobres fajas está mi amor.

LA TRIBUNA DE CUENCA