Currículums sin raíces canicas artículos prensa

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Una de mis costumbres más viejas es leer los programas de mano antes de un concierto. Por cierto, estos son cada vez más escasos y son sustituidos por códigos QR, lo que roza cierta falta de respeto hacia los propios programados. Cuando alguno cae en mis manos lo hojeo con gusto casi arqueológico y, entre biografías y trayectorias, aparece siempre la misma escena: listas interminables de orquestas extranjeras, auditorios de nombres impronunciables y profesores con apellidos exóticos, a modo de trofeos alcanzados en una feria del prestigio. Con el tiempo he desarrollado un instinto infalible: saltar esa retahíla e ir derecho a la última línea, donde suele esconderse la verdad, y averiguar si el intérprete enseña en un conservatorio, forma parte de una agrupación estable o simplemente flota de bolo en bolo.
En años de conversaciones con maestros, profesores y colegas —compositores, directores, instrumentistas— todos coinciden en el mismo lamento: la amnesia se ha instalado en los currículos de la gente de la música. Muchos de los que presumen de haber estudiado con grandes nombres omiten deliberadamente a quienes realmente les formaron; aquel maestro apellidado López, García o Martínez aparece omitido en su biografía. En cambio, se exhiben los extranjeros —a veces por un cursillo de dos días o por haber asistido de oyente a una conferencia— porque dan más _pedigree_; viejo complejo de solemnidad, donde todo vale con tal de parecer más internacional, brillante e importante.
Lo verdaderamente grave no es la mentirijilla, piadosa y habitual, sino el olvido. Olvidar a quienes enseñaron las primeras notas, inculcaron disciplina y amor por la música, es traicionar los orígenes. No hay grandeza posible sin raíces, y una biografía hueca, inflada de nombres rutilantes, revela más inseguridad que talento. Quizá haya llegado el momento de reivindicar lo auténtico y recordar lo que debería latir en la memoria: que nuestra formación empieza cuando alguien, con paciencia y verdad, creyó en nosotros antes de que existiéramos profesionalmente.
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19/01/2026