Beamud; memoria, música y vida AÑEJAS SONADAS OLCADES 1
Portada de Beamud. Sus últimos ciento veinte años.

El libro Beamud. Sus últimos ciento veinte años y el audiovisual (DVD y CD) Cantares y vídeos [de] Beamud forman un díptico que rescata la memoria musical de un pequeño pueblo serrano conquense amenazado por la despoblación y el olvido generacional. A partir de testimonios, documentos históricos y transcripciones musicales, el siempre inquieto y vivo Ernesto Vicente Pérez reconstruye usos festivos, religiosos y cotidianos en los que el canto popular articuló durante siglos la vida comunitaria, dotando a Beamud de una identidad sonora propia.

Archivo vivo del folclore beamucero

Ya en sus primeras líneas, el autor declara su propósito de que Beamud, su pueblo, «permanezca en la memoria y en la historia», al tiempo que subraya que el municipio se ha convertido en un «pueblo de vacaciones» con solo unas pocas decenas de habitantes de derecho, muchos de ellos de edad muy avanzada. El riesgo de que las prácticas musicales desaparezcan con esta generación convierte al libro, editado en diciembre de 2023, en un maravilloso archivo visual y social en el que se describen contextos, funciones y significados de cada canto popular: desde las novenas y gozos hasta las danzas más profanas. La investigación llevada a cabo por Vicente Pérez combina fuentes eruditas —como el Diccionario Madoz o estudios sobre la sal de la sierra de Cuenca, que ayudan a fijar la cronología y el origen del topónimo— con la memoria oral de los vecinos, poniendo la historia local al servicio de la tradición musical.

Canciones no recuperadas; documentar la ausencia

El Anexo I abre con el apartado «Canciones no recuperadas», que incluye la Novena de ánimas, la Novena a San José, el Paloteo y la Seguidilla. En estos casos, Ernesto presenta descripciones detalladas del ritual, la coreografía o los instrumentos —como los palos de unos cincuenta centímetros para el paloteo, o el acompañamiento de guitarra y platillos en la seguidilla—, aunque la melodía no haya llegado hasta nosotros. Esta voluntad de registrar incluso lo que ya no se canta convierte la pérdida en conocimiento, aunque sea sucinto; el lector entiende qué lugar ocupaban esas piezas en el calendario festivo y qué elementos materiales podrían permitir, en un hipotético y mágico futuro, recreaciones o relecturas con tintes pedagógicos.

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Carátula del DVD y del CD Cantares y videos. Beamud.

Canciones recuperadas; de la tradición oral a la partitura

El segundo bloque —«Canciones recuperadas»— es el corazón musicológico de la obra, donde se presenta la transcripción y edición de gozos, mayos y piezas de baile. Los Gozos a San Antonio y los Gozos a la Virgen Dolorosa los ofrece el autor recuperados para coro mixto y armónium u órgano, con melodía monódica y acompañamiento armónico sencillo, lo que facilitaría su reintroducción en celebraciones litúrgicas o conciertos escolares. En los Mayos a la Cruz y a la Virgen, Ernesto fija, ya para siempre y por escrito, una práctica que combinaba canto, procesión nocturna y singulares disparos de escopeta, muestra de la íntima mezcla de lo religioso y lo popular en la tradición serrana.

Piezas como Los pastorcitos, Palos, Mayo a las mozas o un genérico Músicas se presentan con elaboradas plantillas instrumentales que aunan voz, bandurria, laúd, guitalele, guitarras, bajo eléctrico, acordeón y pequeña percusión (cántaro, platillos, huesera, arrabeles o claves). Esta orquestación, explícitamente firmada como «versión Ernesto Vicente Pérez», no se limita a hacer copia de lo que hasta él legó la tradición, sino que adapta esta a las posibilidades de conjuntos actuales, desde grupos escolares hasta pequeñas rondallas locales, favoreciendo una vez más que el repertorio pueda seguir vivo a través de nuevas sonoridades, innovadoras tendencias o simplemente voluntades fervientes.

La Jota de Beamud; resignificar el baile

Especial atención merece la Jota, considerada por el autor «la pieza musical más típica y tradicional de Beamud». Vicente describe su estructura en variaciones, la alternancia de coplas con partes instrumentales y el hecho significativo de que, durante décadas, se interpretara en un tempo tan tranquilo que prácticamente no se bailaba. A partir de su experiencia como músico, propone un tempo más rápido que convierte a esta pieza en perfectamente bailable, lo que implica una intervención creativa destinada a restituir su función original como danza comunitaria. La reflexión sobre la no bailabilidad de la versión antigua y la decisión de modificarla muestra una concepción dinámica del folclore, no como pieza de museo, sino como práctica en permanente negociación entre memoria e innovación.

Beamud como paradigma de patrimonio inmaterial

El proyecto de Ernesto Vicente trasciende lo puramente local y ofrece un modelo de cómo abordar el patrimonio inmaterial en pequeños núcleos rurales. Documentar origen del topónimo, demografía, actividades económicas y transformaciones sociales permite entender los cantos como respuesta a un contexto histórico preciso, y no como piezas aisladas. Al articular libro, grabaciones sonoras y vídeos, el autor crea un corpus que puede servir tanto para la investigación académica como para la pedagogía musical, la animación sociocultural o la programación de conciertos temáticos sobre la serranía de Cuenca. En un momento en que muchos pueblos pierden su memoria sonora, esta obra sobre Beamud demuestra que la combinación de rigor histórico, sensibilidad musical y compromiso afectivo con la tierra o el pueblo puede convertir el folclore en recurso vivo para recordar el pasado y proyectar el futuro.

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Ernesto Vicente es titulado superior en Piano.

Ernesto Vicente Pérez; un vividor cultural

La breve nota biográfica que presenta el libro sobre su autor sitúa al incansable Ernesto Vicente como músico nacido en Beamud en 1947, formado como pianista y maestro, con una intensa dedicación a la enseñanza, la composición y la investigación. Entre sus realidades pasadas figuró la creación de la Escuela de Música y Danza Mozart y la publicación de quince obras y dos poemas sinfónicos, además de la suite Precursor. En su empeño por reivindicar el pasado musical conquense, ya dio a conocer en 2018 un estudio titulado Los seises de la catedral de Cuenca, antecedente de su trabajo sobre Beamud y muestra de un interés sostenido por las prácticas corales e institucionales ligadas al territorio.

Este perfil híbrido —intérprete, docente, compositor e investigador— le ha permitido desde siempre abordar el folclore, tanto desde el rigor documental como desde la práctica musical viva. El propio autor explica que la música popular de Beamud «ya la tenía investigada desde hacía tiempo», y que el libro aquí reseñado se acompaña de dos discos: uno con su última versión comentada de la música del pueblo, ilustrada con partituras y con un claro trabajo de arreglo e instrumentación; otro con vídeos de actividades del propio pueblo. Así, no solo fija por escrito las melodías, sino que además genera materiales sonoros y audiovisuales que facilitan su transmisión a nuevas generaciones.

LA TRIBUNA DE CUENCA