Marta Leiva Egido AÑEJAS SONADAS OLCADES

Cuando la música importa
Marta Leiva Egido AÑEJAS SONADAS OLCADES
Hay músicos que tocan y otros que, además, saben escuchar. Marta pertenece al segundo grupo. En su relación con el piano hay algo que no se puede explicar solo desde la técnica, ya que requiere prestar atención a lo que la música aporta cuando acontece. «En casa siempre hubo música», afirma, siendo esa manifestación artística uno de los varios lenguajes que allí cohabitó siempre de forma natural. Ese estado no justifica una vocación; la sostiene.
Un primer abrazo al piano
Su vínculo con el piano nace en el espacio doméstico, enraizado en la vida cotidiana. Recuerda a su madre tocando y a su abuelo escuchando música clásica, ambos con devoción. A los seis años, la inscribieron en Música y Movimiento y Ballet, en la Escuela Mozart. «Desde aquel momento tuve claro que bailar no era lo mío, pero descubrí que la música me apasionaba». Un año más tarde comenzaría a estudiar piano y, con ocho años, ingresará en el conservatorio conquense. Desde muy niña aprenderá el valor de la disciplina, singularidad que pronto se convertirá en pilar de su día a día.
Madrid y Hamburgo
La etapa del conservatorio superior madrileño se convertirá en tiempo de plenitud. Por primera vez sentirá que puede centrarse por completo en el piano. Esa inquietud la llevará a estudiar alemán con la intención de continuar su formación en Alemania. En Madrid, en el Goethe-Institut, no solo aprenderá el idioma, además se acercará a otras formas de vivir y hacer música.
Tras superar una exigente prueba de acceso, cursará un máster en la Hochschule für Musik und Theatre de Hamburgo. El plan estará orientado a la práctica y le permitirá dedicar muchas horas al instrumento. El enfoque será eminentemente artístico, con asignaturas que abarcarán desde la creación de programas hasta la interpretación histórica. «Sentía que todo lo que aprendía contribuía directamente a mi desarrollo como músico».
La música compartida
Su vida en Hamburgo la integrará de lleno en esa cultura. A través de la fundación Live Music Now Yehudi Menuhin ofrecerá conciertos de cámara en auditorios, hospitales, residencias, centros educativos. En un centro de cuidados paliativos vivirá, de hecho, uno de los momentos más intensos: «Recuerdo especialmente aquella actuación. Quizás fue cuando he sentido que mi música ha sido más útil y necesaria».
El regreso
En 2018 obtendrá plaza en el cuerpo de profesores de música y artes escénicas. Volverá a Madrid y comenzará a trabajar en los conservatorios Carmen Amaya y Victoria de los Ángeles. Ese regreso marcará el inicio de una vida profesional plena; la etapa de formación oficial habrá terminado, pero no así la de crecimiento artístico.
El tiempo de estudio se reducirá y aprenderá a sacar tiempo «de donde sea» para analizar, memorizar, interiorizar y repasar con piano y sin él. Sin embargo, el deseo de seguir tocando no se apagará y, con el tiempo, logrará el equilibrio entre docencia y actividad artística.

Cámara y ópera
Marta rechaza la imagen del pianista solitario. Sabe que su instrumento ofrece muchas posibilidades para compartir escenario. Su etapa en la Joven Orquesta de Cuenca (JOC), interpretando obras de Haydn y Beethoven, la vivirá con intensidad; en Hamburgo, la música de cámara se habrá afirmado en ella como una de sus grandes pasiones; trabajará durante años ampliando repertorio y ofreciendo conciertos con regularidad. En paralelo, se acercará al lied gracias a la formación recibida en la Hochschule.
En España fundará el Trío Belivet, junto a G. Santonja y M. Cadenas, y colaborará con QNK Ópera asumiendo la reducción pianística de Las bodas de Fígaro o El barbero de Sevilla. Uno de sus momentos más disfrutados llegará con el Réquiem mozartiano que interpretará coincidiendo con el Día de Todos los Santos.
Pedagogía e instrumentos históricos
Desde 2018 imparte docencia en conservatorios de Madrid, haciéndolo actualmente en el Joaquín Turina. Marta disfruta del contacto con su alumnado y se forma de manera continua, con especial interés por el desarrollo de la técnica pianística desde el nivel elemental. Para ella, la docencia es inseparable de la interpretación: «Enseñar es una forma de aprender y compartir con el alumno aquello que uno mismo busca en el instrumento».
Su interés por los instrumentos históricos comenzará en 2016, en Hamburgo, en un seminario del Museum für Kunst und Gewerbe. Allí tocará espinetas, virginales, clavecines barrocos y fortepianos de las épocas de Mozart, Schubert, Beethoven o Chopin. «Cuando pruebas un instrumento de aquellos tiempos entiendes mejor su escritura y el desarrollo de la técnica pianística». Esa experiencia influirá en su interpretación y hará que sonidos actuales dialoguen con timbres pretéritos.
Lectura y regreso a Cuenca
Aunque la música ocupa gran parte de su vida, la literatura es otra de sus pasiones. En el confinamiento leyó El idiota de Dostoyevski y desde entonces vio reforzado ese hábito. Disfruta especialmente de la literatura de la segunda mitad del XIX y del XX, así como de obras relacionadas con la música. La montaña mágica de Mann le marcó profundamente.
La lectura le sirve para desconectar de lo digital y reducir su tiempo en redes sociales. Además, disfruta del esquí, del cine y, sobre todo, de Cuenca. Aunque vive en Madrid, su ciudad natal sigue siendo su lugar de referencia. Es en ese entorno donde encuentra calma, comparte tiempo con su familia, amigos y perra Tosca, al tiempo que su vida se ralentiza hasta adquirir un sentido vital eminentemente profundo.

Marta Leiva Egido (Cuenca, 1994) es pianista y profesora de Piano, titulada superior en Interpretación, por el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (2016), formada bajo la dirección de E. Orobio. Es máster en Interpretación Solista, por la Hochschule für Musik und Theatre Hamburg (2019), habiendo estudiado con H. Rutkowski, alcanzando las más altas calificaciones. Desarrolla desde hace años una sólida trayectoria artística puesta de relieve en destacados escenarios europeos, habiendo sido reconocida en concursos nacionales e internacionales, al tiempo que amplía su formación con maestros de prestigio internacional, compaginando su actividad concertística como solista con la música de cámara, siendo miembro fundador del Trío Belivet. Su actividad docente la ejerce como funcionaria de carrera desde 2018, siendo actualmente profesora del madrileño conservatorio Joaquín Turina.
Marta Leiva Egido AÑEJAS SONADAS OLCADES

09/05/2026
