Julia Torralba Porras AÑEJAS SONADAS OLCADES

Música adentro
Julia Torralba Porras AÑEJAS SONADAS OLCADES
En la casa de Julia la música jamás entró; moraba allí de antemano. «En casa siempre habitó la música», recuerda. Basta imaginar el salón de la vivienda familiar, en la calle San Vicente, con Bach, las walkirias o Pink Floyd sonando en el tocadiscos, para entenderlo. Entre muñecas apareció un xilófono, una pequeña batería y, sobre todo, una armónica que una niña soplaba intentando emitir sonidos para reproducir cualquier canción que llegase a sus oídos.
Chelo pequeño para decisión enorme
Siempre le sedujeron los instrumentos de cuerda y, cuando llegó el momento, Julia eligió el violonchelo. Nuevamente hay que imaginarla esperando en casa, con su madre, a que el padre regresase de Madrid con un chelo pequeño, rojizo, metido en una funda verde «ochentera» acolchada. Tras afinarlo juntos y una vez dadas esas primeras notas vacilantes, en aquel momento nació una complicidad que se prolongaría en las idas al conservatorio y en las primeras clases en las que lo abrazo para no soltarlo ya jamás.
Cuestas, autobuses y orquestas jóvenes
En Cuenca Julia cursa el nivel profesional del Plan 66, con F. González como referencia constante, titulándose como profesora de Violonchelo. Son tiempos en los que además se empapa de música en cursillos de verano, aprendiendo con R. Ramos y P. Friedorf. Entra en la Joven Orquesta de Cuenca (JOC), para después hacerlo en la de CastillaLa Mancha, al tiempo que cohabitará con la música con infinidad de risas, demasiados madrugones y muchos autobuses. Con Helena, su hermana, quien optará por la viola, compartirá cuestas, dúos y kilómetros, convirtiendo la provincia en un mapa en el que se acumularán recuerdos, cada uno con su particular banda sonora.
Madrid y el vértigo de los grandes escenarios
Al terminar 8º marcha a Madrid y en su conservatorio superior obtiene los títulos superiores de Violonchelo y Música de Cámara. Ingresa en la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid (JORCAM) y vive la experiencia, tan vertiginosa como feliz, de tocar como solista en el Auditorio Nacional de Música. Paralelamente llegará la JONDE, agrupación de referencia que le abrirá las puertas a directores, repertorios y escenarios que nunca había imaginado de niña.

El Real y una Scala inolvidable
Julia formará parte de la Orquesta Escuela de la Orquesta Sinfónica de Madrid (OSM). Los fines de semana se llenarán de conciertos sinfónicos, pedagógicos, ópera o ensayos, siempre bajo la grandiosidad del Teatro Real, con Madrid desplegándose casi a sus pies. La beca será modesta, pero la recompensa incomparable: ¡Tocar en ese teatro, cruzar sus pasillos, ir a sastrería y estudiar en cabinas con vistas privilegiadas! De allí saldrá también una oportunidad que no podrá olvidar: dos meses en La Scala de Milán con unas Bodas de Fígaro que se le quedarán grabadas de por vida como un sueño vivido en primera persona.
Profesora y siempre aprendiz
Mientras estudia y colabora con orquestas profesionales, el mundo de la enseñanza empezará a hacerse presente, con decisión y fuerza, en su horizonte. Rotará por varios conservatorios madrileños hasta conseguir plaza definitiva en dicha comunidad autónoma. Le gusta la intimidad de la clase individual de instrumento, la posibilidad de acompañar a cada alumno en sus miedos y con sus talentos, así como descubrir maravillada los progresos de cada cual. Pero disfruta tanto o más cuando coordina grupos, habla de música más allá de la que encuentra su centro de referencia en un chelo o ayuda a que una orquesta de jóvenes respire al unísono y descubra el placer de hacer música en grupo.
Flamenco, tango y …
Aunque su formación es clásica, Julia se niega a vivir encerrada en un solo estilo. Un día recibe una llamada para participar en espectáculos flamencos con figuras de primer nivel y, «sin querer queriendo», acepta. Se ve a sí misma aprendiendo a distinguir una soleá de una bulería, colocando los acentos o tocando las palmas con respeto. De pronto, el chelo sonará sin partitura, guiado solo por el oído, improvisando y cambiando el tono según lo pida el cantaor. Con el tiempo, el tango y otras músicas del mundo se sumarán a ese viaje vertiginoso y cristalizarán en el Cuarteto Bastardo; cuatro mujeres que, con formación de cuerda al más puro estilo clásico, dejarán a un lado a Mozart para acercarse al universo de Piazzolla, Peralta u otros referentes sudamericanos.
Conservatorio, familia y una casa sonora
Hoy Julia dedica la mayor parte de su tiempo, como docente, al madrileño conservatorio Arturo Soria, donde enseña Violonchelo, Música de Cámara y Orquesta. Compagina esa vida con la maternidad y la familia, intentando que ninguna de sus vocaciones quede relegada. En casa, el piano, la flauta travesera, el cajón flamenco o cualquier objeto —tijeras, pinceles, collages improvisados— le sirven de pretexto para seguir jugando con su hijo a hacer música. En el fondo, sigue siendo aquella niña que no hace demasiados años soplaba una armónica tratando de ordenar sonidos, una maravillosa persona para quien la música no es un decorado, sino la manera más verdadera de habitar y disfrutar el acontecer diario que ofrece una vida vivida plenamente.

Julia Torralba Porras (Cuenca, 1982) es violonchelista y profesora de conservatorio en la Comunidad de Madrid. Se forma en el conservatorio de música de Cuenca con F. González y, posteriormente, con P. Friedorf, R. Ramos, I. Fanlo, M. Jiménez y D. Balán. En 2003 obtiene los títulos superiores de Violonchelo y Música de Cámara, en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (RCSMM), además del C. A. P. (UCM). Ha sido miembro de la Joven Orquesta de CastillaLa Mancha, de la JORCAM, de la JONDE y de la Orquesta Escuela de la Orquesta Sinfónica de Madrid (OSM), actuando como solista con la JORCAM en el Auditorio Nacional y siendo becada por la Academia de La Scala de Milán. Ha colaborado con la OSM, la ORCAM y la ONE. A partir de 2009 desarrolla una intensa labor docente. Desde 2021 es funcionaria de carrera y actualmente enseña Violonchelo en el conservatorio Arturo Soria, compaginando la música clásica con el Cuarteto Bastardo, proyectos teatrales y colaboraciones vinculadas al flamenco y al tango, realidades que amplían su perfil hacia otros lenguajes escénicos y musicales.

12/05/2026
Julia Torralba Porras AÑEJAS SONADAS OLCADES